Los vinos que atesoran el preciado don de las burbujas son los más demandados para una celebración como las inminentes fiestas navideñas, pero no todos los espumosos son iguales. Esta tipología de vinos ofrece una diversidad casi inabarcable, con alternativas para todos los gustos y caprichos: champagne, cava, Corpinnat… grandes cuvées de marcas legendarias, etiquetas minoritarias de pequeños viticultores que se han convertido en vinos de culto, ediciones limitadas para fetichistas de lo exclusivo, espumosos de parajes calificados, de añada, de crianzas longevas, que sacan partido a variedades minoritarias, elaboraciones que recuperan métodos ancestrales o experimentales. Aquí algunas excelentes alternativas para despedir el año.




